La aparición que mencionan quienes visitaron el cementerio abandonado

La aparición que varios testigos vieron en el cementerio abandonado detrás de la iglesia
Un amigo y yo entramos a un cementerio antiguo detrás de una iglesia en México durante la madrugada. El lugar parecía completamente vacío hasta que una pequeña puerta de una cripta se abrió sola. Pensamos que era el viento… hasta que vimos a un anciano caminando entre las tumbas. Lo inquietante fue que nadie más lo vio salir del lugar.

El cementerio estaba detrás de una iglesia antigua.

Quedaba en una parte vieja del pueblo donde casi nadie pasaba de noche.

Durante el día parecía un lugar normal.

Cruces antiguas.

Lápidas desgastadas.

Algunas criptas pequeñas de piedra.

Pero en la madrugada era diferente.

Las luces del pueblo apenas llegaban hasta ahí.

Y el silencio se sentía más pesado que en cualquier otro lugar.

Un amigo y yo fuimos una madrugada.

No buscábamos nada en particular.

Solo queríamos ver el lugar de noche.

Entramos por un portón lateral que estaba abierto.

El pasto crecía entre las tumbas.

Algunas lápidas estaban inclinadas.

Otras ya estaban casi cubiertas por la tierra.

La iglesia quedaba a unos metros detrás.

Oscura.

Sin luces.

Avanzamos entre los pasillos estrechos que formaban las tumbas.

El aire estaba frío.

No se escuchaban animales.

Ni viento.

Ni pasos.

Solo nuestras respiraciones.

Llegamos a una zona donde había criptas pequeñas de piedra.

Algunas tenían puertas metálicas.

Viejas.

Oxidadas.

Una de ellas estaba entreabierta.

Nos acercamos para ver dentro.

El interior estaba oscuro.

Parecía vacío.

De pronto escuchamos un sonido.

Un chirrido.

Lento.

Giramos al mismo tiempo.

La puerta de otra cripta se estaba moviendo.

Muy despacio.

Abriéndose sola.

Nadie la estaba tocando.

Nos quedamos quietos.

Pensé que tal vez el viento había entrado por algún lado.

Pero el aire estaba completamente quieto.

La puerta se abrió unos centímetros más.

Luego se detuvo.

El silencio volvió.

Nos acercamos un poco más.

La puerta no volvió a moverse.

Miré hacia el interior de la cripta.

No se veía nada.

Solo oscuridad.

Fue entonces cuando mi amigo señaló hacia el fondo del cementerio.

Entre las tumbas.

Había alguien caminando.

Un anciano.

Delgado.

Con la espalda ligeramente encorvada.

Avanzaba despacio entre las lápidas.

Sin prisa.

Como si conociera perfectamente el lugar.

No parecía sorprendido de vernos.

Ni siquiera nos miraba.

Solo caminaba.

Pensamos que tal vez era alguien del pueblo.

Un cuidador.

O alguien que venía a visitar una tumba.

Pero algo no encajaba.

El cementerio estaba completamente cerrado por muros.

La única entrada era el portón por el que habíamos entrado.

Y nosotros no vimos a nadie antes.

El anciano pasó entre dos filas de tumbas.

La luz de la linterna lo alcanzó un segundo.

Su rostro se veía muy pálido.

Sin expresión.

Luego siguió caminando hacia una zona más oscura del cementerio.

Decidimos seguirlo.

Caminamos rápido entre las lápidas.

Llegamos al lugar donde lo habíamos visto.

Pero ya no estaba.

El camino terminaba en un muro.

Alto.

Sin puertas.

Sin salida.

Iluminamos alrededor.

No había nadie.

Ni ruido.

Ni pasos alejándose.

Solo el cementerio otra vez en silencio.

Pensamos que quizá había salido por algún lado que no vimos.

Entonces escuchamos el mismo chirrido otra vez.

La puerta de la cripta que se había abierto…

Ahora se estaba cerrando lentamente.

Un Detalle Perturbador

En varios cementerios antiguos de México existen registros de criptas con puertas metálicas que se abren o se cierran solas debido al deterioro del metal. Sin embargo, vigilantes y visitantes han reportado en algunas ocasiones ver figuras caminando entre las tumbas durante la madrugada, incluso cuando el lugar está completamente cerrado.

Expediente de la Historia
Entidad: anciano
Fenomeno: puerta que se abre sola
Naturaleza: Ficcion
Lugar: cementerio olvidado detrás de la iglesia
Tipo: cementerio antiguo
Hora: noche lluviosa
avhgaray
AVHGARAY

Creador de NoDuermasMX, narrador y entusiasta de leyendas mexicanas de terror.

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