La Ex-Hacienda de Chautla: el castillo donde el tiempo se detuvo
Cuentos 13 de Octubre de 2025

La Ex-Hacienda de Chautla: el castillo donde el tiempo se detuvo

Descubre la leyenda de la Ex-Hacienda de Chautla, el castillo rojo de Puebla donde el amor, la tragedia y los fantasmas siguen vivos en el reflejo del lago.

A unos kilómetros de Puebla, entre árboles frondosos y un espejo de agua que parece dormir bajo el cielo, se levanta una joya del siglo XIX: la Ex-Hacienda de Chautla.
Su historia mezcla lujo, tragedia y fantasmas que, dicen, aún recorren sus pasillos al caer la noche.

El castillo del conde

La hacienda fue construida por Don Eulogio Gillow, un hombre poderoso, educado en Europa y obsesionado con traer la modernidad al México rural.
Mandó edificar una residencia al estilo inglés —un pequeño castillo de ladrillos rojos— en medio del lago, rodeado por un paisaje que parecía de otro mundo.

Durante años, la vida en Chautla fue espléndida. Fiestas, banquetes y paseos en bote eran el pan de cada día. Pero la fortuna y el poder no duran para siempre.

La tragedia

Cuentan que una noche de tormenta, Don Eulogio recibió la noticia de la muerte de su esposa, ocurrida en un accidente camino a la hacienda.
Desde entonces, el conde se recluyó en su castillo, negándose a recibir visitas. Pasaba horas observando el reflejo del agua, como si esperara verla regresar desde el fondo del lago.

Una madrugada, los sirvientes encontraron sus ropas secas junto al muelle… y su cuerpo nunca apareció.

El reflejo maldito

Desde entonces, los pobladores aseguran que, cuando la luna llena se refleja sobre el agua, puede verse una figura caminando por el borde del lago.
A veces es un hombre con traje antiguo; otras, la silueta de una mujer vestida de blanco, mirando hacia el castillo.

Los visitantes del lugar afirman sentir una presencia helada cerca del puente y escuchar pasos detrás, aunque no haya nadie.

El castillo que nunca duerme

Hoy, la Ex-Hacienda de Chautla es un sitio turístico, pero muchos empleados confiesan que las luces se encienden solas y las puertas se cierran sin viento.
Dicen que, al anochecer, el alma del conde y la de su esposa siguen encontrándose frente al lago, condenados a mirarse en el reflejo de un amor que ni la muerte logró romper.

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Autor
AVHGARAY

Creador de NoDuermasMX, narrador y entusiasta de leyendas mexicanas de terror.

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